
01
Tratamiento de juntas PYL
Cinta, masilla y un encuentro que desaparece.
Tratamos cada junta de placa con el número de capas que pide el acabado. Sin prisas entre manos, sin rebabas y sin que la cinta se marque al secar.
Servicios
Tratamiento de juntas PYL, techos, reparación de encuentros y esquineros decorativos. El alcance se escribe. El nivel de acabado se ve.

01
Cinta, masilla y un encuentro que desaparece.
Tratamos cada junta de placa con el número de capas que pide el acabado. Sin prisas entre manos, sin rebabas y sin que la cinta se marque al secar.

02
Lisos, encuentros limpios y un techo que no delata la obra.
Techos continuos, islas, encuentros con tabiques y perimetrales. Misma exigencia que en pared, con la logística que pide trabajar sobre la cabeza.

03
Grietas, recortes, cajas y rincones que suelen dejarse para el final.
Tapamos parches, rozas y encuentros difíciles para que no se noten el día de la entrega. El detalle en la ejecución es lo que separa un pasteado correcto de uno bueno.

04
Perfiles y remates decorativos para esquinas.
En desarrollo como nueva línea de producto en Tapeart.
Antes y después
Placa vista, tornillos y el encuentro con la ventana. Después, la jamba y la arista listas para lijar y pintar.


Entregamos el trabajo en el punto exacto que pide el pintor, fino y uniforme para la fase de lijado y pintado.
Encajamos con el ritmo de la obra. Nos coordinamos con instaladores y pintores para no ocasionar cuello de botella ni retrasos.
Cuando la pintura es lisa y hay contraluces, foseados o se pueden notar sombras, subimos el nivel dándole el Q4. Viéndolo y hablándolo antes con propiedad y pintores.
Niveles de acabado
Trabajamos el yeso laminado de principio a fin: juntas, paños, techos, reparaciones... El resultado se escribe, el nivel de acabado se ve.

Pegado de cinta y guardavivos en esquinas. Válido si va alicatado o revestimiento cubriendo las placas.
Segunda mano es suficiente si se va aplicar gotelé.
Acabado estándar en el tratamiento de juntas de sistemas PYL.
Óptimo para contraluces, lacados, papel muy fino, o estancias con ventanales amplios donde entra mucha luz natural.


Cómo lo hacemos
El pasteado no es la simple acción de poner pasta sobre la pared, es una secuencia. Si se salta un seco o se lija demasiado, la luz lo cuenta después.
Vemos el trabajo a realizar, la luz, el acabado que se desea y el plazo real de ejecución. Un pasteado se decide antes de abrir el primer bote.
Alcance, tipo de obra, nivel de acabado y tiempos, todo por escrito. Si algo cambia sobre la marcha, se habla y se ajusta — no se asume.
Cubrimos, acotamos y dejamos el espacio transitable. En la obra siempre conviven más oficios además del nuestro.
Cinta, masilla y el tiempo de secado que toca. Las prisas se ven a la semana, cuando el producto seca del todo y la luz revela el acabado.
Cuéntanos metros, techos y el tipo de pintura. Preparamos visita.